domingo, 10 de mayo de 2015

Día de las madres

A mis queridos Tertulianos hijos de su...

Madre, este es tu día. Una festividad que llena de lágrimas los ojos, pero sobretodo, de publicaciones hipócritas en redes sociales. 

Y en general en todas partes: tarjetas de regalo sin personalizar, servicios de entrega de arreglos florales al domicilio de la madre en cuestión y muchos, muchos artículos en promoción que se reciben con sonrisas de fingida emoción al destapar la caja que contiene su nueva plancha para que "se canse menos con la ropa del diario", la licuadora para que "la salsa quede más rápido", o el horno de microondas para que "ya no haya excusa de que la comida esté fría".

Las madres y en general las mujeres, no sólo se deben a su familia, a su condición de dulzura, o sus funciones de  de sirvienta, de enfermera, de psicóloga o de prostituta. 

Las madres se deben a su condición humana, a sus errores, a sus aciertos, a sus miedos y a sus esperanzas. Las madres se deben, como todos, al trabajo que ponen para hacer de este mundo un lugar mejor, por el medio más perfecto posible: la influencia de primera mano a las nuevas generaciones, a otros seres humanos. 

Es lo mismo para los padres. Para los maestros. Para los sacerdotes de todas las religiones. Para los políticos. Para cualquier líder. Para cualquier persona de influencia en la industria que sea.

No me enoja que un día del año sea obligatorio reflexionar sobre el papel que tienen las progenitoras en las vidas de todos y reconocer su importancia en la formación de todo ser humano. Es justo y necesario. Es bueno crear esa conciencia colectiva. Yo abrazo con más fuerza y agradecimiento a mi madre y a mis abuelas y veo con maravilla a mis conocidas y amigas que sacan adelante a sus familias de todos tipos. 

Me enoja que sean hipócritas y que celebren en redes sociales el papel de la mujer y su lugar en esta sociedad mexicana que a veces parece que nomás no avanza. 

Me enoja que la raíz de esta celebración sea anti feminista. Me enoja que los medios y la publicidad engañen al mexicano para que compre artículos que no servirán sino para sacar una sonrisa forzada hoy y para mañana seguir con la misma rutina, los mismos abusos, las mismas desatenciones. 

Gracias Excélsior, por el Día de la Madre. 





 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario